Description
Contrarresto de la Época Moderna contra unidades de Caballería.
Contexto histórico
A pesar de que la primera aparición del tanque en el campo de batalla no fue muy afortunada, a finales de la Primera Guerra Mundial se había vuelto evidente que había que hacer algo para evitar que uno arrollara a la infantería. Para cuando empezó la Segunda Guerra Mundial, los arsenales de la mayoría de países incluían alguna pieza de artillería de pequeño calibre (no mayor de 50 mm), diseñada para perforar el blindaje de estos vehículos y causar estragos en la tripulación, el motor o la munición. Sin embargo, con los avances en el diseño y las tácticas de los tanques, Alemania y Gran Bretaña crearon cañones antitanque con una dotación de defensores acérrimos... porque, ya que tenían que estar al descubierto para manejar el arma, los artilleros eran vulnerables a todo lo que volara sobre el campo de batalla. Hacia el final de la guerra, los alemanes contaban con su famoso cañón de 88 mm, los americanos tenían los 105 mm y los rusos utilizaban los obuses de 122 mm con miras abiertas.