Tradicionalmente se han construido ciudades a orillas de los Ríos, y por un buen motivo. Los Ríos proporcionan agua dulce que la gente puede usar para beber o para regar, lo que mejora los cultivos que rodean la ciudad, y también la protegen, ya que resulta bastante difícil realizar un asalto a través de ellos.
Los Ríos bloquean la zona de control de todas las unidades.