Description
+7 a la Fuerza de combate al defenderse contra ataques aéreos.
Contexto histórico
Durante los últimos y desesperados días de la Guerra del Pacífico, unos 2800 aviones kamikazes hundieron 34 barcos de guerra aliados y dañaron a otros 368. Por tanto, aproximadamente el 14% de los pilotos kamikazes consiguieron su objetivo. Visto esto, no es de extrañar que los artilleros navales desarrollasen sus propios métodos para ocuparse de esta amenaza. Los cañones antiaéreos de disparo rápido, como los automáticos Bofors y Oerlikon, podían lanzar gran cantidad de metal ante el avión que se precipitaba, pero eran los antiaéreos más pesados (como el calibre 38) los que contaban con la potencia suficiente para derribar a los kamikazes si conseguían darles. Finalmente, a principios de 1945, empezaron a emplearse las espoletas de proximidad por radiofrecuencia –siete veces más eficaces que las anteriores– y la situación cambió.