Description
La propagación religiosa tiene el triple de fuerza en ciudades de otras civilizaciones.
Contexto histórico
Para sacerdotes, misioneros e incluso para un profeta, hablar el lenguaje del rebaño resulta bastante útil. Entrenar a los misioneros en el idioma local (como hizo la Iglesia católica con los misioneros que envió a tierras normandas, por ejemplo) y traducir los textos sagrados para que los lugareños puedan leerlos por sí mismos ha tenido un enorme impacto en el éxito de los predicadores. De hecho, hay incluso un santo patrono de la traducción (hay santos para prácticamente todo), un tal Jerónimo de Estridón, que tradujo la Biblia hebrea al latín. Pero, al igual que hicieron los monjes budistas que tradujeron los sutras indios al chino, a veces las sagradas escrituras se adaptaron en función de las distintas sensibilidades culturales.