Description
No tarda nada en establecer su presencia en una ciudad enemiga.
Contexto histórico
Cualquier cosa (una peluca, unas gafas, algodón metido en las mejillas, una tripa postiza, incluso la ropa) puede servir como disfraz, mientras altere el aspecto de una persona. Disfrazarse es algo cotidiano para actores, delincuentes y espías. Por lo general, en el espionaje los disfraces se utilizan brevemente para entrar o salir de sitios, normalmente imitando a alguien relacionado con ellos. Algunas veces, como en el caso de los agentes infiltrados, el disfraz es algo más permanente, y puede incluso requerir cirugía. Mientras el aspecto impostado coincida con los documentos de identidad falsificados, no pasa nada.